viernes, 9 de marzo de 2012

La esposa del antiterrorista cubano Gerardo Hernández le reclama a Barack Obama la oportunidad de ser madre


Gerardo Hernández Nordelo, en prisiones norteamericanas
por defender a Cuba contra el terrorismo y su joven esposa
Adriana Pérez O´Connor
En declaraciones a Notimex, Adriana Pérez O’Connor, -esposa del antiterrorista cubano Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco Héroes cubanos encarcelados injustamente en Estados Unidos)-, señaló que después de todos estos años “desde el punto de vista personal hay mucho costo (…) mucha pérdida y la más lamentable es no haber sido madre y yo no he tenido el derecho a la maternidad a pesar de que es algo que le hemos pedido al gobierno de Estados Unidos como un pequeño gesto”.
“El reloj biológico va marcando su etapa final para ser madre”, lamentó Adriana de 42 años, quien mostró su frustración por los planes y proyectos que tenía con su marido los cuales fueron “truncados” por su encarcelamiento.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Pérez O’Connor expresó su tristeza por no tener “ni siquiera la posibilidad de mirarnos”, ni la de “darle aliento y acompañamiento en momentos difíciles como fue el de recibir su sentencia a cadena perpetua o la pérdida de su madre”.
La única manera en la que ha podido comunicarse con su marido es por medio de cartas que “seguramente son censuradas” y por llamadas telefónicas que solamente él puede hacer.
Pérez O’Connor se encuentra en Ginebra, Suiza, para entrevistarse con responsables de distintas organizaciones de la ONU para aumentar la presión contra Estados Unidos para buscar la liberación de Hernández y otros cuatro cubanos acusados en juicios irregulares en Miami y condenados a exhorbitantes penas.

Afirmó que se tiene que tener “mucha creatividad” para poder mantener una relación de 27 años de matrimonio a la distancia y en estas condiciones.
Su esposo paga una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión en una cárcel de alta seguridad de California, por lo que de no lograrse con un gesto humanitario para lograr su excarcelación morirá en prisión.
“Te puedo decir que uno trata de sacar fuerzas de donde a veces no las hay”, indicó la mujer.
“Cómo se enfrenta uno a la batalla sentimental de que te falta el ser querido en la casa (…) y te percatas que vas a estar sola por un capricho y una obstinada posición política, por una campaña y una arbitrariedad de un gobierno que no tiene por qué hacerlo”.
Adriana todavía abriga la esperanza de que su esposo y los otros presos Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González puedan regresar a Cuba algún día.
A ellos también se les ha negado el derecho de recibir visitas de sus familiares de forma regular y sistemática, además de haber pasado confinamiento solitario en una detención que, de acuerdo con algunos procedimientos especiales de la ONU, “es arbitraria”.
Pérez O’Connor explicó que los presos cubanos trataban de evitar actos terroristas y señaló que el proceso ha sido desgastante sobre todo al ver cómo el gobierno de Washington utiliza “una falsa imagen de su lucha contra
el terrorismo cuando realmente alberga ahí a muchos terroristas”.
A pesar de todo y cuando ya se han agotado todos los recursos legales posibles, ahora, en opinión de Pérez O’Connor lo único que le queda es recibir “un gesto humanitario” de la administración del presidente Barack Obama, “quien es Premio Nobel de la Paz 2009″.

Tomado del sitio digital Cubadebate.cu, con información de de NTX