viernes, 11 de mayo de 2012

Una mirada del héroe antiterrorista cubano Tony Guerrero al Día de las Madres

Queridos amigos:
Ante todo, deseo que estas líneas lleven a todas las Madres amigas una felicitación llena de amor de los Cinco.
A todas ellas, en especial, les quiero dedicar esto que voy a narrar.
El Correo Postal de Cuba acaba de editar un juego de 40 postales por el Día de las Madres.
Hace unos días, me sorprendo al leer que habían escogido para estas hermosas tarjetas una estrofa de un poema mío.
Sucedió, y debo decirlo con franqueza, que al leer estos versos, no me acordaba del poema al que pertenecen.
Llame a mi madre, con mi inquietud y ella me comento que podía ser un poema que habíamos creado en una visita hace exactamente 10 años. ¡Qué memoria! En efecto, se pudo comprobar que ella estaba en lo cierto. Y es que ese poema, como ha pasado con muchos otros, quedó escrito en una de las páginas del diario que durante todos estos años escribo y envío a mi madre. Nunca lo pase en limpio. Nunca se incluyo en ninguna publicación.
Aquí les va parte de lo que escribí en esa página del diario y el poema completo.
“Hoy conversamos sobre variados temas y dedicamos un tiempo para componer un poema dedicado a las madres. Mi hijo lo tomó bien en serio y dio el pie para el poema luego de que yo propusiera una primera línea con ‘Al canto del amor’, que finalmente quedó “Del manto del amor”. El brindó la idea de la Ternura, así como de la rima y la métrica del verso y fuimos analizando variantes sobre la ternura más pura, la de una madre y lo que ella representa.
Fue mami quien, para el ultimo cuarteto, propuso el hermoso verso ‘la ternura infinita’ y luego Tonito encontró la rima con esta línea al proponer ‘la que nada la imita’. Los tres nos sentimos contentos con el resultado del poema que se convierte en nuestro mensaje a las madres…”

La ternura más pura
Del manto del amor
se envuelve la ternura,
la ternura más pura
que es lucero y es flor.
La ternura que engendra
el árbol de la vida,
la que hace que uno aprenda
lo que nunca se olvida.
La ternura infinita,
la que todo lo abre,
la que nada la imita,
la que ofrece una madre
Sábado, 11 de mayo de 2002
(fin del escrito en el diario)

Debo aclarar que en el salón de visita de la penitenciaria de Florence no nos dieron nada para escribir, no se permitía. Las diferentes propuestas para cada verso las fui memorizando y al regresar a mi celda, esa noche, le di forma a este poema a tres manos, de tres generaciones, de tres amores infinitos e indestructibles. Muy en particular a mi madre le encanta este poema, por eso nunca lo borró de su mente.
Sorprendente la selección que hicieron los compañeros del Correo.
Esa es la historia.
Cinco abrazos. ¡Venceremos!

Tony Guerrero Rodríguez
FCI Marianna
10 de mayo de 2012

Tomado del sitio digital El blog de La Polilla Cubana