domingo, 15 de junio de 2014

El orgullo de trabajar en Prensa Latina



el autor durante una cobertura de Prensa Latina
Por Miguel Fernández Martínez

   Confieso que en casi 25 años de profesión, nunca estuvo en mis planes trabajar en Prensa Latina. No había una razón particular para ello, pero no me detenía a pensar en el asunto, a pesar de que muchos de mis colegas lo tenían como una quimera.
   Pero parece que la vida tiene sus caminos y al final llegué un buen día, hace algunos años, después de regresar de un largo y extenuante viaje, a convertirme en uno de sus periodistas, inicialmente en la redacción Norteamérica.
   Veía la agencia como un ícono del periodismo revolucionario, como ese lugar lleno de historia y que desde muy temprano se convirtió en una de las principales trincheras ideológicas de la naciente Revolución cubana.
   Prensa Latina fue el resultado de la Operación Verdad, aquella maniobra estratégica que tuvo que asumir la dirección de la joven Revolución para enfrentar las maniobras desestabilizadoras de las grandes transnacionales de noticias manipuladas por Washington.
   Después de aquel histórico cable que recorrió el mundo a través de los teletipos el 16 de junio de 1959, los enemigos de Cuba le dieron 30 días de supervivencia a Prensa Latina. Un mes que se ha convertido en 55 años de éxitos, de duro trabajo y sobre todo, de llevar a todos los confines del mundo la verdad “de los que no tienen voz”.
   Poco más de medio siglo después, Prensa Latina cuenta con 30 publicaciones periódicas, algunas propias y otras realizadas por encargo, además de ofrecer servicios radiales, televisivos y multimedia.
   También tiene redactores y corresponsales en más de 30 países de América, Asia, Europa, África y Medio Oriente, que publican diariamente más de 400 despachos en español, inglés, portugués, italiano, ruso y francés.
   Si me preguntaran, diría sin vacilación que el orgullo más grande que tengo como profesional de la prensa cubana es formar parte de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina, compartir los mismos espacios que alguna vez utilizaron Jorge Ricardo Masetti y el legendario comandante Ernesto Ché Guevara; Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh, Ángel Augier, Gabriel Molina o Juan Marrero, entre otros.
   Recuerdo las palabras que me dijo Tubal Páez, presidente de honor de la Unión de Periodistas de Cuba durante un reciente encuentro en la Casa de la Prensa cubana, cuando afirmaba que Prensa Latina está en el alma de la Revolución Cubana y de su proyección latinoamericana e internacionalista.
   Prensa Latina es la voz de Cuba, la voz de su Revolución y de todos los hombres y mujeres de Latinoamérica.
¡Felicidades Prensa Latina en este aniversario 55!