lunes, 7 de julio de 2014

Issac Delgado: En Cuba está todo lo que soy



Por  Olivia Pérez

   El Chévere de la Salsa, como popularmente se le conoce, decidió regresar a su tierra de forma permanente, y de manera muy discreta vuelve a “colarse” en la dinámica musical nacional.
   En 2006 salió de Cuba, pero nunca con la idea de no regresar. Isaac Delgado, uno de los cantantes más populares de la Isla, no ha dejado de estar entre los preferidos por sus compatriotas que tienen muy fresco en la memoria algunas de sus canciones como Necesito una amiga, un verdadero éxito dentro de la música popular bailable cubana.
   A la vuelta del tiempo, quizás la nostalgia o la necesidad imperiosa de estar entre los suyos, el Chévere de la Salsa, como popularmente se le conoce, decidió regresar a su tierra de forma permanente, y de manera muy discreta vuelve a “colarse” en la dinámica musical nacional.
   Realmente, dijo a OnCuba, “lo que he hecho es insertarme poco a poco a trabajar otra vez en Cuba, de donde estuve ausente 8 años. A través de la EGREM y su agencia de representaciones Musicuba estoy presentándome en diferentes espacios y a la vez mantengo varios compromisos internacionales”.
   Aunque con anterioridad vino a su tierra varias veces en visita privada, Isaac Delgado volvió a ser noticia cuando subió a las tablas de la Sala Avellaneda del Teatro Nacional a principios de 2013 invitado por el músico Carlos Varela a cantar en el concierto por sus 30 años de vida artística. Luego, unos meses después, se le vio junto al trovador Silvio Rodríguez en una de sus giras por los barrios habaneros.
   Isaac residía entre la Florida, Estados Unidos, y Puerto Rico, donde asegura que nunca dejó de cantar, pero no con la intensidad que lo hacía en Cuba. “Fue una etapa muy rica, aprendí mucho y conocí a gente que le aportó a mi vida como artista y como persona, pero ahora se abre una nueva etapa que está centrada en recuperar la popularidad entre mis compatriotas, principalmente entre las generaciones que no me escucharon por estar ausente”.

   “Soy cubano al 250 por ciento, no me ha sido difícil volver a insertarme en la dinámica musical de la Isla porque estoy en mi medio natural. Muchos me alertan sobre cambios en la música, pero de cierta manera siempre he estado presente por eso estoy al tanto de lo que pasa culturalmente en Cuba. Además, aquí está todo lo que soy: mi niñez, mi familia, mi idiosincrasia, en fin”.
   “De una forma u otra mi trabajo está vinculado a todo lo que soy, un cubano. Y a nivel musical, específicamente, me tomó mi tiempo empaparme de lo que el bailador pide, pero no para cambiar mi sistema de trabajo, sino para adecuarme a un público que no me ha visto en estos años, aunque con lo que he hecho hasta ahora siento que a la gente le gusta lo que hago, que reciben mi música con la misma sinceridad que se las doy”.

¿Cuánto ha evolucionado Isaac Delgado en estos años?
   Creo que he ganado muchísimo en cuanto a lo que quiero seguir haciendo, y además exploro otros campos como la producción musical, lo cual me brinda una visión más completa de lo que me propongo. He recibido la ayuda de muchos amigos, músicos, productores, arreglistas, y la posibilidad de interactuar con ellos me ha aportado bastante.
   Ese aprendizaje creo que lo puedo incorporar a lo que hago y regalárselo a los que me siguen. Todo esto me da más fuerzas para seguir haciendo, esta es un profesión que uno la ama y puede ser muy retribuyente, pero hay que dedicarse a ella por completo. Espero que la generación que no bailó con Isaac Delgado conozca mi trabajo y la acepten.
   Los artistas, los que toman en serio su trabajo, tienen un arraigo por su tierra muy grande y eso es algo que he podido constatar en mis presentaciones en el extranjero. Cuando estoy fuera de Cuba no hago más que representar a mi país, a mi pueblo, por lo que considero que nunca he dejado de estar en mi patria. Ahora tengo muchos planes, he crecido musicalmente, entre otras cosas, gracias a este tiempo en que he estado fuera.

¿Cuáles son esos planes?
   Bueno, ahora me estoy presentado en diferentes centros de La Habana, aunque no he tenido la oportunidad todavía de ofrecer un concierto masivo por diferentes causas, entre ellas la cantidad de compromisos en el extranjero.
   Hace alrededor de un mes tuve la suerte de presentarme en La Tropical y luego en un homenaje que se le realizó a Juan Formell en París, un espectáculo increíble con Los Van Van en el que además estuvo invitado Pedrito Calvo.
   Era una presentación planeada antes de la muerte de Formell y en la cual se esperaba la asistencia de unas 7 mil personas, pero al final  fueron más de 15 mil. La repercusión de ese concierto ha sido impresionante, por suerte todo se grabó en un DVD que saldrá para el próximo año por el aniversario 45 del Tren de la Música Cubana.
   Poco a poco me estoy colando, como decimos aquí, creo que las cosas se deben lograr por pasos, los que me siguen me podrán ver porque quiero cantar para ellos.
   Ya tengo una orquesta para mis conciertos, formada por músicos extraordinarios dirigidos por el maestro Germán Velazco. Ya tenemos previsto una serie de presentaciones y preparamos todo un repertorio nuevo del que estamos grabando algunos temas para ir promocionando nuestro trabajo, y más adelante grabaremos un audiovisual que estará listo para el último trimestre de año.
   Además, estoy involucrado en algunas producciones de importantes agrupaciones y artistas del país en las que figuro como invitado aprovechando la oportunidad que ofrecen los llamados featuring, tan importantes para nosotros los músicos porque podemos incursionar en otras maneras de hacer, a la vez que enriquece el trabajo de los involucrados.
   Siguiendo esa línea, participo en la placa que prepara La Revé en homenaje a Elio Revé. También en el nuevo que planea grabar Los Van Van, y otros proyectos artísticos y musicales a los que me han invitado y que estoy seguro la gente recibirá con mucho agrado, en mi caso porque desean ver lo que estoy haciendo tras una ausencia tan prolongada.

Fuiste uno de los protagonistas del Boom de la Salsa en los años 90, ¿crees que en estos momentos la música popular bailable haya perdido esa posición privilegiada que disfrutó?
   Creo que desde el Boom de la Salsa, la música popular bailable ha perdido cierto protagonismo. En esto tienen que ver diversos factores, y por supuesto, la evolución propia del gusto musical de los diferentes tipos de público. Uno no puede ir en contra del gusto de las personas, de lo que están consumiendo, de lo que están  bailando, y eso hay que seguirlo muy de cerca cuando de este asunto se trata.
   Hay un aspecto puntual que creo se fue un poco de las manos y es el de la disminución de los lugares de presentación que antes teníamos, por supuesto este es mi análisis personal, pero esa situación ha llevado a que las orquestas se concentren en puntos muy específicos y se alejen de los espacios concurridos por los de menor poder adquisitivo.
   En esos lugares que de cierta forma quedan olvidados comienzan a llegar otros tipos de música que la gente toma como suya. Ahora se estila comparar la música urbana con la popular bailable, aunque creo que las dos son populares, y creo que a la larga será lo mejor de ella lo que quedará, como también pasa con lo que hacen las orquestas.
   La ventaja está en que las raíces de Los Van Van, La Revé y otras agrupaciones son más profundas, lo que hacemos sale del son, el nengón, el changüí, la rumba, y entonces eso ha creado una cultura muy profunda que hace que sea la preferida para el público, aunque pase el tiempo.
   No dejo de reconocer que debemos convivir con las corrientes musicales de moda que hay en el país y las que vienen de otras partes del orbe, esa diversidad también puede ser aprovechada para hacer cosas muy buenas sin renunciar a lo nuestro, a lo que nos identifica.
   Ahí tenemos el caso de los muchachos de Qva Libre, que proponen una puesta en escena diferente, mezclada con elementos ajenos a los nuestros, pero que por base tienen la música cubana de siempre.
   El doble sentido, los dicharachos, los coros, son la base de gran parte de nuestro trabajo y creo que para dárselos a los bailadores deben ser trabajados con buenas letras. Tenemos que llegar a todos los lugares donde la gente nos quiera escuchar y bailar, esa es la vía principal para lograr el protagonismo necesario.

Tomado del sitio digital OnCuba